Barça 128 Marzo - Abril de 2026 | Page 45

Juan José Camacho Pérez, Catela, cumplirá 31 años el próximo 14 de abril.
LA PARTE INVISIBLE
Las lesiones de larga duración tienen una dimensión que solo entiende quien las sufre. Las primeras semanas son especialmente duras: el cuerpo no responde y la movilidad es limitada.“ No poder moverte y depender de los demás para cosas básicas es lo más complicado”, explica. En este contexto, la familia se convierte en refugio imprescindible.
Superado el impacto inicial, llega la fase más determinante: la constancia.“ La lesión hace que pases mucho tiempo solo con los fisioterapeutas o trabajando por tu cuenta. Lo que más echaba de menos era entrenar con el grupo. Ahora que ya tengo el alta, sé que el ritmo y la velocidad llegarán, pero lo que más necesitaba era sentirme otra vez parte del equipo en el día a día”, admite.
Porque el vestuario sigue compitiendo mientras tú tienes que volver a aprender a confiar de nuevo en tu cuerpo. Y en este proceso, la cabeza juega un papel tan decisivo como la rodilla.“ Cuando pasa algo así la cabeza te da mil vueltas. Los primeros días me preocupé, pero después entendí que no había marcha atrás. La única opción era trabajar e intentar recuperarme. Siempre confié en que saldría adelante. Por suerte, tampoco he tenido el dolor que han sufrido otros compañeros con lesiones similares, y eso me ha ayudado a llevarlo mejor”, reflexiona.
Volver a ser el mismo
El regreso, sin embargo, tampoco es fácil. Cuando el cuerpo responde, la autoexigencia se activa.“ Es lo que más me cuesta ahora. Cuando me veo un poco mejor, me exijo más de la cuenta. Sé que todavía no estoy para muchos minutos, pero soy competidor y siempre quiero ayudar al equipo. Lo hablo mucho con los fisios y el cuerpo técnico, y me ayudan a entender que todo tiene su tiempo”, reconoce.
Mientras tanto, la temporada entra en su tramo más exigente. Los títulos se deciden en los próximos meses y el Barça llega con ambición. Catela sabe que puede aportar desequilibrio en ataque, experiencia y lectura de los momentos clave.“ Creo que puedo ayudar, sobre todo en ataque. Hay movimientos que antes me salían solos y ahora los tengo que pensar, pero forma parte del proceso. Si todo va bien, estoy convencido de que en el tramo final de temporada llegaré a mi mejor nivel. Estoy trabajando para eso”, afirma.
Si tuviera que resumir estos meses, Catela lo tiene claro: aprendizaje para entender el cuerpo, para aceptar la pausa y para reforzar la confianza.“ Al Catela del 22 de marzo de 2025 le diría que, aunque aparezcan problemas, si trabajas y luchas, todo se soluciona. Yo confié en que lo haría y lo he hecho”. Superada la lesión y con la rodilla respondiendo, la mirada ya está puesta en los retos inmediatos. El siguiente paso es claro: volver a ser decisivo.
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