Barça 130 Julio - Agosto de 2026 | Page 81

ALBERT FIBLA FOTOS: © ARCHIVO / FC BARCELONA

La captura y el fusilamiento de Josep Sunyol, el 6 de agosto de 1936, se inscriben en el contexto convulso de las primeras semanas de la Guerra Civil española. Aún hoy, algunos de los detalles que rodean aquel episodio no se han podido esclarecer al cien por cien. Con todo, la secuencia general de los hechos es conocida con bastante precisión.

A comienzos de agosto de 1936, Sunyol se encontraba en Madrid y decidió desplazarse al frente de la sierra de Guadarrama para visitar a las tropas republicanas. Lo hizo después de leer en la prensa informaciones que apuntaban a avances significativos del bando republicano en aquella zona, noticias que, con el tiempo, se demostrarían demasiado optimistas.
Viajaba en un Ford negro con una bandera catalana, acompañado por el periodista de La Rambla— diario del cual era propietario— Pere Ventura i Virgili, por un teniente de milicias del ejército republicano y por el chófer. Tras desatender las señales que les hacían desde las últimas posiciones republicanas, el vehículo inició el ascenso hacia el Alto del León con la convicción de que no había peligro. Sin embargo, en el kilómetro 51 de la carretera de Madrid a La Coruña se toparon con un grupo de militares que les ordenó detenerse. En aquel punto había una caseta de guarda de caminos, conocida como la Casilla de la Muerte por su peligrosidad como punto negro de la carretera, un topónimo cargado de simbolismo en relación con el desenlace de los hechos.
Sin darse cuenta, habían superado la línea del frente y se encontraban ya en territorio controlado por las fuerzas franquistas, hecho explicable por la inestabilidad y la mala definición de las líneas en aquellos primeros días de guerra. Una vez identificados como republicanos— y, en el caso de Sunyol, también como diputado de ERC y figura pública destacada—, su destino quedó sellado. Sin ningún tipo de procedimiento ni juicio, fueron ejecutados de forma inmediata en aquel mismo paraje de la sierra de Guadarrama. Posteriormente, los cuerpos fueron abandonados, probablemente enterrados en una fosa común.
NO SE HAN ENCONTRADO LOS RESTOS
A día de hoy, no se han podido localizar los restos de Sunyol y sus acompañantes, a pesar de diversas investigaciones y exhumaciones intentadas en la sierra de Guadarrama. En 2010, la revista de historia Sàpiens, con el apoyo del FC Barcelona, impulsó una pri-
Josep Sunyol y Lluís Companys en el palco de Les Corts( 31 de mayo de 1936)
Sunyol con Macià( segundo a su izquierda) en un acto celebrado en el Cadci( 15 de abril de 1931)
Partido amistoso presidido por Josep Sunyol y su esposa, Glòria Soler i Elias