Barça 129 Mayo - Junio de 2026 | Page 45

I

VEINTE AÑOS DESPUÉS, EL HÉROE DE LA FINAL DE PARÍS RECUERDA CON ORGULLO AQUEL 17 DE MAYO Y DESTACA EL TRABAJO DEL GRUPO

ALBERT FIBLA JUDIT CARTIEL © FC BARCELONA

E l aspecto serio, casi espartano, de Juliano Haus Belletti( Cascavel, Brasil, 20 de junio de 1976) cambia de golpe cuando se le recuerda lo que vivió, y lo que hizo vivir al barcelonismo, el 17 de mayo de 2006. El autor del gol decisivo contra el Arsenal es hoy el entrenador del Barça Atlètic, después de pasar, con éxito, por el juvenil A. No conoce otro camino que el del esfuerzo y el trabajo en equipo. Y así lo transmite a sus jugadores. En esta conversación con la REVISTA BARÇA lo deja muy claro.

¿ Qué es lo primero que le viene a la cabeza cuando piensa en el gol de París de 2006? La celebración que hice, con mucha emoción, y también que mucha gente en todo el mundo me habla de ese día( sonríe). Recuerdo que me arrodillé, con las manos en la cara... En la televisión siempre sale a cámara lenta... Fueron un cúmulo de emociones. ¡ Marqué un gol en la final de la Champions, cuando marcar no era lo mío!
¿ Hay alguna palabra o gesto de algún compañero que se le haya quedado grabado de aquella celebración? Todos gritamos mucho. Hicimos una montaña humana. Sentíamos el clamor de la afición, la mitad del estadio Saint-Denis lo estaba celebrando. Llovía mucho y era difícil entender lo que decíamos, gritando.
¿ Cómo recuerda el instante justo antes de chutar? ¿ Qué le pasó por la cabeza? El lateral tiende siempre a buscar la profundidad para dar la asistencia de gol. Por eso, cuando recibí el balón de Larsson, lo primero que pensé fue controlar y hacer un pase atrás. Pero llovía mucho, yo llegaba en velocidad y estaba muy cerca de la línea de fondo, no tenía otra opción que chutar...
Y su disparo pasó por debajo de las piernas de Almunia y acabó dentro de la portería. Cuando controlé el balón dentro del área, había un rival que se estiraba para bloquear mi disparo, me concentré más en el balón que en la portería, por la velocidad de la jugada; y sí, al final el balón tocó en las piernas de Almunia y entró.
En ese momento del partido, ¿ era consciente de que estaba viviendo una jugada que pasaría a la historia del Barça? Mientras jugaba el partido, no. Faltaban diez minutos y el Arsenal había tenido ocasiones clarísimas de gol, con Thierry Henry, que Valdés había parado. Cuando entré en el partido, junto con Larsson, ellos cambiaron su estrategia defensiva. Después, con el 2-1, los cuatro que jugábamos atrás— yo mismo, Puyol, Márquez y Gio van Bronckhorst— decidimos no subir, porque tampoco teníamos ningún compañero en el centro del campo con vocación defensiva. Intentamos aguantar el resultado.
¿ Qué le dijo Frank Rijkaard antes de salir, con 0-1 en el marcador, para intentar cambiar la dinámica del partido? Rijkaard sabía que yo era un lateral ofensivo, por eso antes de entrar me pidió que buscase la profundidad por la banda derecha, que tratase de hacer pases de gol desde la línea de fondo. Es lo mismo que me pidió en los cuartos de final, contra el Benfica, y en la semifinal, contra el Milan. Íbamos perdiendo, teníamos un jugador menos y ellos se cerraban muy bien por dentro. Por eso teníamos que probar por las bandas. Y así fue como remontamos: el primer gol vino desde la izquierda y el segundo, con la jugada que hicimos con Larsson, desde la derecha.
¿ Rijkaard le dio alguna explicación cuando lo dejó en el banquillo y apostó por Oleguer en el once inicial? No hacía falta ninguna explicación. El entrenador prepara la final buscando las mejores opciones. No salí titular, pero en el banquillo estaba concentrado al cien por cien.
¿ No le afectó ver que no saldría de inicio? Tuve quince segundos de frustración, cuando el entrenador comunicó el once inicial, durante la charla técnica. Pero después: concentración y buscar lo mejor para el equipo. Tenía que estar preparado para cuando el equipo me necesitase.
¿ Ha vuelto a ver muchas veces aquella jugada? ¿ La revive igual cada vez? No siempre la revivo con la misma ilusión, claro, pero sí con el mismo orgullo. Para jugar una
B A R Ç A N 1 2 9