PARÍS 2006
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B A R Ç A N 1 2 9
“ ME ARRODILLÉ, CON LAS MANOS EN LA CARA... ¡ MARQUÉ UN GOL EN LA FINAL DE LA CHAMPIONS, CUANDO MARCAR NO ERA MI FUERTE!"
final de Champions hay que formar parte de un gran equipo y, para llegar a ese gran equipo, hay que trabajar y luchar mucho. No es nada fácil llegar a la final de esta competición: nosotros eliminamos al Chelsea, al Benfica y al Milan. Una vez allí, tienes que tener grandes condiciones, técnicas, físicas y tácticas, para que tu entrenador cuente contigo. Valoro mucho todo ello. Siento un gran orgullo de saber que lo que pasó el 17 de mayo de 2006 no fue porque sí, tuve que recorrer un camino difícil para llegar hasta allí.
¿ Este mensaje de esfuerzo y superación se lo transmite a sus jugadores? Cada día. Tienen que valorar lo que supone estar en este club, pero también tienen que aprovecharlo. Tienen la oportunidad de luchar por títulos, de jugar competiciones importantes y, al final, la posibilidad de jugar en el primer equipo y, quién sabe, jugar una final de Champions.
Fue decisivo en una final de Champions dentro de un equipo lleno de estrellas mundiales. ¿ Cómo vivió ese protagonismo inesperado? No estaba preparado para lo que pasó, para ser el protagonista de aquella final. Mi trabajo principal era defender, no marcar goles. Cuando acabó el partido y los compañeros vinieron hacia mí, me di cuenta de lo importante que fui. Intenté disfrutarlo, entendiendo que la gente me daba las gracias por la calle, que la prensa quería hablar conmigo más que nunca, que todo el mundo me pedía fotos. Mis padres me educaron para tener siempre los pies en el suelo, pero intenté disfrutarlo al máximo.
Con la perspectiva del tiempo, ¿ cómo valora la importancia de aquel gol, a nivel personal? He entendido hasta qué punto ha valido la pena trabajar para el equipo. Era portero de fútbol sala hasta los 15 años, no tenía un talento diferencial para el fútbol, tuve que generar algo para ser útil en un equipo de fútbol. Y eso fue, justamente, trabajar para el equipo. Esta idea me acompaña hasta hoy. A mis hijos, a mis jugadores, les digo que tienen que poner su talento al servicio del equipo.